En nuestra vida diaria hay decisiones que parecen pequeñas, pero que tienen un impacto enorme. Una de ellas es cómo nos movemos. Ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, transportar alimentos o visitar a la familia forma parte de nuestra rutina. Sin embargo, el transporte es uno de los sectores que más contribuye a la contaminación y al cambio climático.
Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), el transporte representa cerca del 24% de las emisiones globales de CO₂ relacionadas con la energía.
https://www.iea.org/topics/transport
Frente a este desafío, la eco-tecnología está ofreciendo soluciones reales. Hoy no se trata solo de reducir emisiones, sino de transformar la manera en que entendemos la movilidad.
Los vehículos eléctricos funcionan con baterías en lugar de combustibles fósiles. Esto significa menos emisiones directas, menos ruido y mejor calidad del aire en las ciudades.
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) destaca que la electrificación del transporte es una pieza clave en la transición energética global.
https://www.irena.org/Energy-Transition/Transport
Países como Noruega lideran la adopción de autos eléctricos, mientras que en América Latina ciudades como Santiago de Chile y Bogotá han incorporado buses eléctricos a sus sistemas de transporte público. Estos cambios no solo reducen la contaminación, también mejoran la experiencia de los usuarios y la salud de las comunidades.
Para el transporte pesado, como camiones o barcos, la electrificación no siempre es suficiente. Aquí aparece el hidrógeno verde, producido a partir de energías renovables.
La Agencia Internacional de la Energía reconoce que el hidrógeno puede desempeñar un papel importante https://www.iea.org/topics/hydrogen
Chile, por ejemplo, ha impulsado una estrategia nacional para convertirse en productor líder de hidrógeno verde, mostrando cómo América Latina también puede liderar la innovación sostenible.
No todas las soluciones requieren grandes infraestructuras. La bicicleta —incluida la eléctrica— es una herramienta eficaz para trayectos cortos. Reduce emisiones, mejora la salud y descongestiona el tráfico.
https://unhabitat.org/topic/urban-mobility
En muchas ciudades latinoamericanas, las ciclovías y los sistemas de bicicletas compartidas han demostrado que moverse sin contaminar también puede ser práctico y accesible.
La eco-tecnología no solo cambia los vehículos, también mejora la gestión del tráfico. Sensores, sistemas inteligentes y aplicaciones de movilidad permiten optimizar rutas y reducir tiempos de espera.
El World Economic Forum destaca que las ciudades inteligentes pueden disminuir emisiones mediante planificación basada en datos.
https://www.weforum.org/topics/sustainable-development
Menos congestión significa menos combustible desperdiciado y menos contaminación.